domingo, 20 de enero de 2013


Reflexión No.11, Libro de Job, Capitulo 9

Incapacidad de Job para responder a Dios.

 

Job admite su incapacidad para responder a Dios, después de concluida la disertación de Bildad, la cual abarcó una serie de aspectos diferentes, pero todos circunscritos a una percepción de conjunto, concerniente a la actitud y el comportamiento asumido por el siervo Job, después de haber disfrutado de una existencia prospera y caer de repente en un estado de miseria no comparable con indigente alguno. Frente a esas circunstancias resulta inverosímil, que su amigo y  compañero se limitara a una simple interpretación convencional acerca de la desgracia de su amigo. 

 

Además, nos llama poderosamente la atención, que la fundamentación de esa interpretación reside en el hecho, de que sus amigos,  entiendan o perciban, que la situación que está atravesando Job, no es más que el resultado de la vida distanciada y carente de fidelidad a Dios en  la que él vivía, y consecuentemente  estaba recibiendo el pago merecido por su desobediencia a Dios.   

 

Respondió Job, a Bildad del modo siguiente: De verdad estoy convencido que muchas cosas que tú has dicho son ciertas y verdaderas, en tal sentido, yo pregunto ¿Cómo se justificará el hombre frente a Dios? Antes de considerar la pregunta, es preciso definir en su contenido el término justificar; referido a una acción o aportación para hacer parecer una acción oportuna, valida o adecuada. 2da. Acepción: como termino jurídico, significa absolver (declarar justo), producir una sentencia favorable en un juicio. Extendiéndolo al término teológico, se refiere aquel hombre, reo del juicio final, comparece ante Dios, supremo y justo, acusado de sus pecados, podrá obtener la condenación o la salvación, ambas eternas.1

 

La naturaleza de la justificación según la Biblia: Absolución Divina. El término justificación o justicia, significa un estado de aceptación el cual se entra mediante la fe. Es admisión o aceptación y se produce a través del “Don gratuito de Dios” que se obtiene mediante la fe en Cristo Jesús, y lo sustentamos en las siguientes referencias bíblicas, (Romanos: 1:17; 3:21-24; 4:3, 5, 22,25; 5:1y2, 9; 8:1). Aquí vemos al apóstol Pablo, inmerso en el uso de sus conocimientos de rabino especializado en las leyes judías, a pesar de su importancia, el tema de la justificación, será objetos de consideraciones más adelante.

 

Ahora, seguimos con el discurso de Job, quien expresa lo siguiente: Quien pretenda litigar con Dios, él no le responderá ni una vez entre mil cosas, percibimos a un Job,  desorientado frente a un Dios, inaccesible. El esplendor de la creación puesta de manifiesto en toda la naturaleza, no produce alivio en él, quien se encuentra en desgracia y no es escuchado, fijémonos que la simple prueba a que es sometido un cristiano, desnaturaliza la creación de Dios.

Aquí vemos a un Job, que evidencia su conocimiento acerca de la incapacidad del hombre frente al excelso poder y gloria del Altísimo Dios, afirmando implícitamente con toda certeza que el hombre no dispone de recursos en su coeficiente intelectual para contestarle a Dios tan solo una pregunta de mil, de lo anterior podemos inferir la insolvencia del hombre frente al poder de Dios.

 

Ese es el sentir de cualquier ser humano, no somos capaces de soportar nuestras pruebas, sin establecer culpables al exterior de nosotros, ni Dios, se nos salva, ¡Por qué a mí! Exclamamos de inmediato, oportuna es la ocasión para citar las palabras instructoras de aquel hombre que tuvo el privilegio de ocupar el mismo vientre materno que ocupó nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Al parecer fue a él a quien Pedro confió la iglesia de Jerusalén (Hechos: 12:12,17, 25; 15:13; 21:18) en el momento de pasar a la clandestinidad. Luego fue considerado garante de toda la comunidad cristiana de mayoría judía instaurado en siria, cilicia y palestina (Hechos 15:13-29).quien nos exhorta en (Santiago: 1:2-4).

 

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” Luego el apóstol continúa aconsejándonos a los fines de que no caigamos en la confusión de Job, en la que caemos muchos de nosotros cuando nos llegan las pruebas y las precariedades materiales, entonces les echamos la culpa a Dios.

 

Luego el Apóstol Santiago, continúa su exhortación, a los fines de evitar que caigamos en la confusión que experimentó Job, cuando la desgracia y los sinsabores llegan a nuestras vidas, mediante ese proceso llamado “Pruebas”. Es por ello, queridos hermanos que debemos estar atentos a la palabra de Dios, “Todo hombre sea pronto para oír; tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibió con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar nuestras almas.” (Stgo: 1:19-21)

 

Además, también hace su aporte el sabio Salomón, cuando nos ilumina con consejos como estos: “En las muchas palabras no hace falta el pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente” (Prov.: 10:19)

 

El que tarda en airarse es grande es grande de entendimientos, mas el de genio pronto, está lleno de necedad.” (Prov.: 14:29)

 

Regresamos con el Apóstol Santiago, “Si alguno se cree religioso entre nosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña, y la religión del tal es vana.” (Stgo.: 1:26)

 

Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” (Sgto.: 3:2)

 

Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas, ¡Mirad qué gran bosque se incendia con un pequeño fuego!” (Stgo.: 3:5)

 

Dios es sabio de corazón

 

Job, hombre de gran capacidad intelectiva, cada vez que emite palabras, estas son colocadas con igual esmero, que lo hace el escultor cuando talla la madera o el metal, para su obra de arte, dice: “él es sabio de corazón”, que maravillosa perla nos entrega este siervo de Dios. En el buen sentido de la palabra, por sabio de corazón entendemos, que se refiere: aquella persona capaz de atender al intelecto por encima de sus preferencias, sentimientos y emociones, cuando se hace mención al intelecto es obvio, que nos referimos a la facultad humana de comprender, conocer o razonar.

 

A fin de que este concepto; “Sabio de Corazón” sea comprendido, por el lector, a modo de ejemplo realizaremos la presente meditación: Una persona que se enamora de otra, sin tener referencia previa de ella, luego se entera que la misma, tiene conducta de mala reputación. Entonces la primera persona posee la capacidad emocional, de romper esa relación, a pesar de su sentimiento afectivo a esa persona. Al razonar concluye, que esa relación sentimental, terminará  afectando su prestigio personal.  

 

Es útil preguntarnos, ¿Existe algún ser humano, que haya descifrado las incógnitas y los límites del universo? Favor de reflexionar sobre esta pregunta.

 

Dios saca de raíz los montes con su fuerza y nadie sabe quien produjo tal desastre ecológico, de igual modo mueve bruscamente los cimientos de la tierra de un lado a otro, haciendo colapsar sus columnas. El instruye al sol y este no sale; pone sello a las estrellas y estas no dan su luz, hizo expansión de los cielos, camina sobre las olas del mar, hizo la osa, las pléyades y las ocultas constelaciones del sur, el hace prodigios y maravillas incomprensibles e innumerables.

 

El sello, es un símbolo poético de su dominio sobre las criaturas y sobre la historia, puede sellar las estrellas, en noches oscuras, no es solamente el gravado de una joya, es también, un símbolo de la personalidad ver (Gn.38:18), así como también de su autoridad (Gen: 41:42), pero la nema sobre la que uno pone su sello certifica que un objeto le pertenece (Dt:32:34) y además legitima que una acción emana de él (1Re:21:8). 2

 

Los cielos y la tierra fueron la primera creación de Dios, (Gn: 1:1), luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.  (Gn: 1:6), al evaluar los versículos de (Job: 9:8 y Mt: 14:22-33), podemos inferir que  solamente Dios, expandió los cielos y que sólo él puede caminar sobre las olas del mar. Qué bueno que Cristo Jesús camino sobre las olas del mar, y esto no fue una alegoría, ni una parábola fue un hecho real.

 

Hizo la osa mayor Ursa Major (Abreviado UMa) también conocido como el carro mayor, es una constelación visible durante todo el año en el hemisferio norte, una de las pocas estrellas mencionada (Job: 9:9 y 38:32) orión y las pléyades son otras). La osa mayor, es conocida como Ursa Mayor o carro, es una famosa constelación ubicada en el polo norte, esta agrupación de estrellas es fácilmente identificable.

 

La oculta constelación del sur; en astronomía una constelación es una agrupación convencional de estrellas, se acostumbra a separar las constelaciones en dos grupos, dependiendo del hemisferio celeste donde se encuentre:

-constelación septentrional, las ubicadas en el norte del ecuador celeste

-constelación australes, al sur. “Él hace prodigios incomprensibles, y maravillas sinnúmeros.”

 

Continúa Job su discurso: Dios es hacedor de cosas extraordinarias y maravillosas aún por encima de las obras naturales, en otras palabras, sus acciones superan los límites y las barreras que la naturaleza le impone a los hombres. Las obras de Dios, son tan inmensa que la capacidad creadora y cognoscitiva que posee el cerebro humano, no puede contener la magnitud del poder de Dios.

 

Este desdichado hombre, sigue diciendo: Estoy convencido que haciendo uso de mis sentidos, coordinados todos ellos, en su máximo punto de atención, el pasará delante de mí, yo no le veré; y si se deslizará, no le percibirían ninguno de mis sentidos.  De manera puntual y precisa nos llegan las palabras del Profeta Isaías, en el (Capítulo 45:9) las cuales dicen lo siguiente: “¡Ay del que pleitea con su hacedor, como el tiestos con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: Qué haces? ¿O: tu obra no está hecha con destreza?

 

Ahora veamos también, lo que nos dice el Profeta Jeremías, en el (Capítulo 18:6), ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así soy vosotros en mi mano, oh casa de Israel. Y para no quedarnos en el viejo pacto, en el nuevo pacto (nuevo testamento), encontramos una referencia similar en la epístola del Apóstol Pablo dirigida a los romanos en el (Capitulo 9:20) cuando dice: “En todo caso, oh hombre, ¿Quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿A caso dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así?”

 

Job, experimenta extraordinaria seguridad en sus palabras, afirma que Dios tomará con gran ímpetu y fortaleza a todo aquel que tiene recluido bajo su control en el momento que le parezca; y se cuestiona del modo siguiente: ¿Quién le hará restituir? La repuesta a esa  pregunta esta contestada implícitamente en la parte capital del versículo 12, aquí deja ver su opinión acerca de la majestuosidad y el gran poder de Dios, sobre los vivientes, no existe fuerza humana capaz de hacer que el Altísimo retroceda en su acción o determinación, ¿Quién le dirá: Que hacer? Este hombre entiende que no existe fuerza ni poder alguno capaz de cuestionarle o de asesorar a Dios.

 

Dios es inmutable, no cambia sus planes ni propósitos todo lo que existe esta debajo de él, siendo el hombre actor principal de la creación de Dios, quien vive en constante lucha contra la naturaleza. Siendo yo de los hombres el más insignificante, para hablar con él tengo que buscar palabras adecuadas para conversar con él. Estoy convencido que aun teniendo yo la razón no le respondería, porque antes que contestarle debo pedirle que me perdone, y tenga clemencia y misericordia de mí.

 

De lo que no tiene la menor duda, es que el Dios todopoderoso es quien lo ha quebrantado sin piedad, aumentando todas sus heridas. Sin haber cometido nada que lo merezca, Dios no tiene motivos que justifiquen los sufrimientos a que el me ha sometido. Hay algo que Job, no puede callar y lo expresa quizás como desahogo, cuando dice: que Dios no le ha permitido que tome un solo momento libre de sufrimientos, por el contrario, le ha colmado de dolor y consecuentemente recibiendo una vida de amargura y padecimientos.

 

En una breve reflexión el pondera, que si analizamos la naturaleza de Dios, no existe la más remota posibilidad de identificar debilidad, Dios es fuerte y poderoso sin igual, está convencido que acerca del juicio de Dios, no existe nadie que se enfrente a él y salga victorioso. Reconoce sus limitaciones y entiende que como ser humano está afectado por la imperfección, de forma explícita dice: Que si se justifica, sus palabras lo incriminan y si se considera perfecto la herencia adámica no anda lejos, lo que le convertirá en un inicuo.  

 

Este hombre se encuentra atravesando en una situación crucial a pesar de considerar que el Altísimo es el causante de todos sus padecimientos, aun sin haber motivos para ello, sin embargo, al mismo tiempo reconoce que eso que su interior busca y que le preocupa al hombre, realizando ingente esfuerzos tratando de encontrar la razón de su existencia en esta vida. Expresa a modo de insatisfacción “Ni yo mismo me conozco”.

 

Ni yo sé quién soy, al encontrarse en ese estado físico y emocional admite que desprecia la vida, en esas circunstancias se cuestiona a sí mismo, y dice: ¿Soy acaso intachable? Es probable que eso pensara Job, antes de ser probado, que el estilo de vida que él llevaba le garantizaba una vida material prospera y protegido de las desgracias humanas.

 

Sorprendente conclusión llego al corazón y a la mente del desdichado Job, y lo expresa del modo siguiente: “Al perfecto y al impío él consume” estas palabras tienen contenido similar a las pronunciadas años más adelante, referenciada en (Ec.9:2). Hermano cuan dulce y sublime es el conocimiento, verifiquemos, es decir revisemos los textos (Job 9:22 y Ec. 9:3 en su parte capital)

 

Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que una misma suerte les espera a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.

 

Ahora bien, pensando objetivamente acerca del versículo previo citado, el cual  describiremos de forma sintética:

a)    Este mal hay entre lo que se hace debajo del sol” esta es una frase muy utilizada por Salomón en sus escritos, la misma se refiere a todas las actividades que se realizan sobre la tierra, entendiendo que el hombre tiene el dominio sobre los demás seres vivientes. Algo en común le acontece a todo ser viviente “Nacen y Mueren”, este erudito del conocimiento hizo una aseveración contundente al adicional, “Y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida” resulta oportuno preguntarnos, ¿Quiénes son los hijos de los hombres? Con toda seguridad podemos afirmar que cuando se hace referencia a los hijos de los hombres, se alude de manera directa al eslabón de la descendencia adámica.

b)    No podemos pasar por alto este contenido, “Que una misma suerte le acontece a todos,” existe un principio básico y fundamental establecido por Dios, sobre esta tierra, basado en la “Igualdad entre los seres humanos”, concebido en tres acontecimientos inmutables durante la vida del hombre, los cuales suceden a todos por igual, a saber:

1)    El nacimiento;

2)    Otorgamiento del libre albedrío de sus acciones, y por último;

3)    La muerte, que nos da salida a todos por igual, contra ella no existe fuerte ni débil, ni grande ni pequeño, etc.  

 

 Concluimos esta reflexión con las sabias orientaciones del “Eclesiastés”, en hebreo qohelet: el que convoca, que interpela, pone en tela de juicio las certezas de la filosofía griega.

 

“Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto. Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.” 

 

1)    Doctrina de justificación, www.wikipedia.com

2)    Vocabulario bíblico, www.higvocabulariobiblico.com

 

Autor: Lic. Julio A.  De Jesús F.  

11/01/2013. 08:36 a.m.

 

  

 

                                                       
                        
Reflexión No.11, Libro de Job, Capitulo 9
Incapacidad de Job para responder a Dios.
Job admite su incapacidad para responder a Dios, después de concluida la disertación de Bildad, la cual abarcó una serie de aspectos diferentes, pero todos circunscritos a una percepción de conjunto, concerniente a la actitud y el comportamiento asumido por el siervo Job, después de haber disfrutado de una existencia prospera y caer de repente en un estado de miseria no comparable con indigente alguno. Frente a esas circunstancias resulta inverosímil, que su amigo y  compañero se limitara a una simple interpretación convencional acerca de la desgracia de su amigo. 

 Además, nos llama poderosamente la atención, que la fundamentación de esa interpretación reside en el hecho, de que sus amigos,  entiendan o perciban, que la situación que está atravesando Job, no es más que el resultado de la vida distanciada y carente de fidelidad a Dios en  la que él vivía, y consecuentemente  estaba recibiendo el pago merecido por su desobediencia a Dios.   

 Respondió Job, a Bildad del modo siguiente: De verdad estoy convencido que muchas cosas que tú has dicho son ciertas y verdaderas, en tal sentido, yo pregunto ¿Cómo se justificará el hombre frente a Dios? Antes de considerar la pregunta, es preciso definir en su contenido el término justificar; referido a una acción o aportación para hacer parecer una acción oportuna, valida o adecuada. 2da. Acepción: como termino jurídico, significa absolver (declarar justo), producir una sentencia favorable en un juicio. Extendiéndolo al término teológico, se refiere aquel hombre, reo del juicio final, comparece ante Dios, supremo y justo, acusado de sus pecados, podrá obtener la condenación o la salvación, ambas eternas.1

 La naturaleza de la justificación según la Biblia: Absolución Divina. El término justificación o justicia, significa un estado de aceptación el cual se entra mediante la fe. Es admisión o aceptación y se produce a través del “Don gratuito de Dios” que se obtiene mediante la fe en Cristo Jesús, y lo sustentamos en las siguientes referencias bíblicas, (Romanos: 1:17; 3:21-24; 4:3, 5, 22,25; 5:1y2, 9; 8:1). Aquí vemos al apóstol Pablo, inmerso en el uso de sus conocimientos de rabino especializado en las leyes judías, a pesar de su importancia, el tema de la justificación, será objetos de consideraciones más adelante.

 Ahora, seguimos con el discurso de Job, quien expresa lo siguiente: Quien pretenda litigar con Dios, él no le responderá ni una vez entre mil cosas, percibimos a un Job,  desorientado frente a un Dios, inaccesible. El esplendor de la creación puesta de manifiesto en toda la naturaleza, no produce alivio en él, quien se encuentra en desgracia y no es escuchado, fijémonos que la simple prueba a que es sometido un cristiano, desnaturaliza la creación de Dios.

Aquí vemos a un Job, que evidencia su conocimiento acerca de la incapacidad del hombre frente al excelso poder y gloria del Altísimo Dios, afirmando implícitamente con toda certeza que el hombre no dispone de recursos en su coeficiente intelectual para contestarle a Dios tan solo una pregunta de mil, de lo anterior podemos inferir la insolvencia del hombre frente al poder de Dios.

 Ese es el sentir de cualquier ser humano, no somos capaces de soportar nuestras pruebas, sin establecer culpables al exterior de nosotros, ni Dios, se nos salva, ¡Por qué a mí! Exclamamos de inmediato, oportuna es la ocasión para citar las palabras instructoras de aquel hombre que tuvo el privilegio de ocupar el mismo vientre materno que ocupó nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Al parecer fue a él a quien Pedro confió la iglesia de Jerusalén (Hechos: 12:12,17, 25; 15:13; 21:18) en el momento de pasar a la clandestinidad. Luego fue considerado garante de toda la comunidad cristiana de mayoría judía instaurado en siria, cilicia y palestina (Hechos 15:13-29).quien nos exhorta en (Santiago: 1:2-4).

 “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” Luego el apóstol continúa aconsejándonos a los fines de que no caigamos en la confusión de Job, en la que caemos muchos de nosotros cuando nos llegan las pruebas y las precariedades materiales, entonces les echamos la culpa a Dios.

 Luego el Apóstol Santiago, continúa su exhortación, a los fines de evitar que caigamos en la confusión que experimentó Job, cuando la desgracia y los sinsabores llegan a nuestras vidas, mediante ese proceso llamado “Pruebas”. Es por ello, queridos hermanos que debemos estar atentos a la palabra de Dios, “Todo hombre sea pronto para oír; tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibió con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar nuestras almas.” (Stgo: 1:19-21)

 Además, también hace su aporte el sabio Salomón, cuando nos ilumina con consejos como estos: “En las muchas palabras no hace falta el pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente” (Prov.: 10:19)

 El que tarda en airarse es grande es grande de entendimientos, mas el de genio pronto, está lleno de necedad.” (Prov.: 14:29)

 Regresamos con el Apóstol Santiago, “Si alguno se cree religioso entre nosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña, y la religión del tal es vana.” (Stgo.: 1:26)

 Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” (Sgto.: 3:2)
 
Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas, ¡Mirad qué gran bosque se incendia con un pequeño fuego!” (Stgo.: 3:5)

 Dios es sabio de corazón
 
Job, hombre de gran capacidad intelectiva, cada vez que emite palabras, estas son colocadas con igual esmero, que lo hace el escultor cuando talla la madera o el metal, para su obra de arte, dice: “él es sabio de corazón”, que maravillosa perla nos entrega este siervo de Dios. En el buen sentido de la palabra, por sabio de corazón entendemos, que se refiere: aquella persona capaz de atender al intelecto por encima de sus preferencias, sentimientos y emociones, cuando se hace mención al intelecto es obvio, que nos referimos a la facultad humana de comprender, conocer o razonar.

 A fin de que este concepto; “Sabio de Corazón” sea comprendido, por el lector, a modo de ejemplo realizaremos la presente meditación: Una persona que se enamora de otra, sin tener referencia previa de ella, luego se entera que la misma, tiene conducta de mala reputación. Entonces la primera persona posee la capacidad emocional, de romper esa relación, a pesar de su sentimiento afectivo a esa persona. Al razonar concluye, que esa relación sentimental, terminará  afectando su prestigio personal.  

 Es útil preguntarnos, ¿Existe algún ser humano, que haya descifrado las incógnitas y los límites del universo? Favor de reflexionar sobre esta pregunta.

 Dios saca de raíz los montes con su fuerza y nadie sabe quien produjo tal desastre ecológico, de igual modo mueve bruscamente los cimientos de la tierra de un lado a otro, haciendo colapsar sus columnas. El instruye al sol y este no sale; pone sello a las estrellas y estas no dan su luz, hizo expansión de los cielos, camina sobre las olas del mar, hizo la osa, las pléyades y las ocultas constelaciones del sur, el hace prodigios y maravillas incomprensibles e innumerables.

 El sello, es un símbolo poético de su dominio sobre las criaturas y sobre la historia, puede sellar las estrellas, en noches oscuras, no es solamente el gravado de una joya, es también, un símbolo de la personalidad ver (Gn.38:18), así como también de su autoridad (Gen: 41:42), pero la nema sobre la que uno pone su sello certifica que un objeto le pertenece (Dt:32:34) y además legitima que una acción emana de él (1Re:21:8). 2

 Los cielos y la tierra fueron la primera creación de Dios, (Gn: 1:1), luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.  (Gn: 1:6), al evaluar los versículos de (Job: 9:8 y Mt: 14:22-33), podemos inferir que  solamente Dios, expandió los cielos y que sólo él puede caminar sobre las olas del mar. Qué bueno que Cristo Jesús camino sobre las olas del mar, y esto no fue una alegoría, ni una parábola fue un hecho real.
 
Hizo la osa mayor Ursa Major (Abreviado UMa) también conocido como el carro mayor, es una constelación visible durante todo el año en el hemisferio norte, una de las pocas estrellas mencionada (Job: 9:9 y 38:32) orión y las pléyades son otras). La osa mayor, es conocida como Ursa Mayor o carro, es una famosa constelación ubicada en el polo norte, esta agrupación de estrellas es fácilmente identificable.
 
La oculta constelación del sur; en astronomía una constelación es una agrupación convencional de estrellas, se acostumbra a separar las constelaciones en dos grupos, dependiendo del hemisferio celeste donde se encuentre:

-constelación septentrional, las ubicadas en el norte del ecuador celeste
-constelación australes, al sur. “Él hace prodigios incomprensibles, y maravillas sinnúmeros.”

 Continúa Job su discurso: Dios es hacedor de cosas extraordinarias y maravillosas aún por encima de las obras naturales, en otras palabras, sus acciones superan los límites y las barreras que la naturaleza le impone a los hombres. Las obras de Dios, son tan inmensa que la capacidad creadora y cognoscitiva que posee el cerebro humano, no puede contener la magnitud del poder de Dios.

 Este desdichado hombre, sigue diciendo: Estoy convencido que haciendo uso de mis sentidos, coordinados todos ellos, en su máximo punto de atención, el pasará delante de mí, yo no le veré; y si se deslizará, no le percibirían ninguno de mis sentidos.  De manera puntual y precisa nos llegan las palabras del Profeta Isaías, en el (Capítulo 45:9) las cuales dicen lo siguiente: “¡Ay del que pleitea con su hacedor, como el tiestos con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: Qué haces? ¿O: tu obra no está hecha con destreza?

 Ahora veamos también, lo que nos dice el Profeta Jeremías, en el (Capítulo 18:6), ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así soy vosotros en mi mano, oh casa de Israel. Y para no quedarnos en el viejo pacto, en el nuevo pacto (nuevo testamento), encontramos una referencia similar en la epístola del Apóstol Pablo dirigida a los romanos en el (Capitulo 9:20) cuando dice: “En todo caso, oh hombre, ¿Quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿A caso dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así?”

 Job, experimenta extraordinaria seguridad en sus palabras, afirma que Dios tomará con gran ímpetu y fortaleza a todo aquel que tiene recluido bajo su control en el momento que le parezca; y se cuestiona del modo siguiente: ¿Quién le hará restituir? La repuesta a esa  pregunta esta contestada implícitamente en la parte capital del versículo 12, aquí deja ver su opinión acerca de la majestuosidad y el gran poder de Dios, sobre los vivientes, no existe fuerza humana capaz de hacer que el Altísimo retroceda en su acción o determinación, ¿Quién le dirá: Que hacer? Este hombre entiende que no existe fuerza ni poder alguno capaz de cuestionarle o de asesorar a Dios.

 Dios es inmutable, no cambia sus planes ni propósitos todo lo que existe esta debajo de él, siendo el hombre actor principal de la creación de Dios, quien vive en constante lucha contra la naturaleza. Siendo yo de los hombres el más insignificante, para hablar con él tengo que buscar palabras adecuadas para conversar con él. Estoy convencido que aun teniendo yo la razón no le respondería, porque antes que contestarle debo pedirle que me perdone, y tenga clemencia y misericordia de mí.

 De lo que no tiene la menor duda, es que el Dios todopoderoso es quien lo ha quebrantado sin piedad, aumentando todas sus heridas. Sin haber cometido nada que lo merezca, Dios no tiene motivos que justifiquen los sufrimientos a que el me ha sometido. Hay algo que Job, no puede callar y lo expresa quizás como desahogo, cuando dice: que Dios no le ha permitido que tome un solo momento libre de sufrimientos, por el contrario, le ha colmado de dolor y consecuentemente recibiendo una vida de amargura y padecimientos.

 En una breve reflexión el pondera, que si analizamos la naturaleza de Dios, no existe la más remota posibilidad de identificar debilidad, Dios es fuerte y poderoso sin igual, está convencido que acerca del juicio de Dios, no existe nadie que se enfrente a él y salga victorioso. Reconoce sus limitaciones y entiende que como ser humano está afectado por la imperfección, de forma explícita dice: Que si se justifica, sus palabras lo incriminan y si se considera perfecto la herencia adámica no anda lejos, lo que le convertirá en un inicuo.  

Este hombre se encuentra atravesando en una situación crucial a pesar de considerar que el Altísimo es el causante de todos sus padecimientos, aun sin haber motivos para ello, sin embargo, al mismo tiempo reconoce que eso que su interior busca y que le preocupa al hombre, realizando ingente esfuerzos tratando de encontrar la razón de su existencia en esta vida. Expresa a modo de insatisfacción “Ni yo mismo me conozco”.

 Ni yo sé quién soy, al encontrarse en ese estado físico y emocional admite que desprecia la vida, en esas circunstancias se cuestiona a sí mismo, y dice: ¿Soy acaso intachable? Es probable que eso pensara Job, antes de ser probado, que el estilo de vida que él llevaba le garantizaba una vida material prospera y protegido de las desgracias humanas.

 Sorprendente conclusión llego al corazón y a la mente del desdichado Job, y lo expresa del modo siguiente: “Al perfecto y al impío él consume” estas palabras tienen contenido similar a las pronunciadas años más adelante, referenciada en (Ec.9:2). Hermano cuan dulce y sublime es el conocimiento, verifiquemos, es decir revisemos los textos (Job 9:22 y Ec. 9:3 en su parte capital)

 Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que una misma suerte les espera a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.
 
Ahora bien, pensando objetivamente acerca del versículo previo citado, el cual  describiremos de forma sintética:

a)    Este mal hay entre lo que se hace debajo del sol” esta es una frase muy utilizada por Salomón en sus escritos, la misma se refiere a todas las actividades que se realizan sobre la tierra, entendiendo que el hombre tiene el dominio sobre los demás seres vivientes. Algo en común le acontece a todo ser viviente “Nacen y Mueren”, este erudito del conocimiento hizo una aseveración contundente al adicional, “Y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida” resulta oportuno preguntarnos, ¿Quiénes son los hijos de los hombres? Con toda seguridad podemos afirmar que cuando se hace referencia a los hijos de los hombres, se alude de manera directa al eslabón de la descendencia adámica.

b)    No podemos pasar por alto este contenido, “Que una misma suerte le acontece a todos,” existe un principio básico y fundamental establecido por Dios, sobre esta tierra, basado en la “Igualdad entre los seres humanos”, concebido en tres acontecimientos inmutables durante la vida del hombre, los cuales suceden a todos por igual, a saber:

1)    El nacimiento;

2)    Otorgamiento del libre albedrío de sus acciones, y por último;

3)    La muerte, que nos da salida a todos por igual, contra ella no existe fuerte ni débil, ni grande ni pequeño, etc.  

  Concluimos esta reflexión con las sabias orientaciones del “Eclesiastés”, en hebreo qohelet: el que convoca, que interpela, pone en tela de juicio las certezas de la filosofía griega.

 “Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto. Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.” 
 

1)    Doctrina de justificación, www.wikipedia.com

2)    Vocabulario bíblico, www.higvocabulariobiblico.com

 
Autor: Lic. Julio A.  De Jesús F.  

11/01/2013. 08:36 a.m.

 

  

 

 

         

                                                      

                       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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